En 1944, mientras España trabajaba en la reconstrucción de su infraestructura, nació la Empresa Nacional de Electricidad, S. A., o Endesa, fundada por el Estado. Su misión era clara: impulsar la modernización del país mediante la construcción y operación de centrales eléctricas. La empresa fue creada por el gobierno español y sus primeros directivos fueron designados por el Estado, incluyendo a su primer presidente, Esteban Terradas, y a su consejero delegado, Juan Granell Pascual. Endesa comenzó construyendo su primera central térmica, Compostilla I, que inició su producción en 1957. Durante décadas, Endesa operó como una entidad controlada por el Estado, expandiendo su red de generación de energía a partir de carbón, hidroeléctrica y nuclear. Un momento crucial llegó en 1983, cuando una importante reorganización consolidó todas las empresas eléctricas estatales bajo la autoridad de Endesa, aumentando significativamente su tamaño. Esto preparó el terreno para la privatización, que se llevó a cabo por fases, culminando en 1998 cuando el gobierno español se deshizo por completo de sus participaciones. A mediados de la década de 2000, se inició una nueva etapa con una serie de ofertas de adquisición por parte de varios gigantes energéticos europeos. Finalmente, en 2007, la compañía eléctrica italiana Enel, junto con Acciona, logró adquirir Endesa mediante una oferta conjunta. En 2009, Enel compró la participación de Acciona, obteniendo el control total y convirtiendo a Endesa en una filial mayoritaria del Grupo Enel. Hoy en día, Endesa opera como la mayor compañía eléctrica de España, liderando la transición global hacia las energías renovables bajo el paraguas de su empresa matriz italiana.
