En 1968, un grupo de influyentes figuras del sector B2B vasco, entre ellas Javier Ybarra y Fernando Ybarra, vieron una oportunidad. El 30 de noviembre se fundó Petróleos del Norte, o Petronor, con un objetivo claro: establecer una importante refinería de petróleo en el norte de España. Respaldado por destacadas instituciones financieras vascas y con la colaboración industrial de Gulf Oil, el proyecto tomó forma. La ubicación era estratégica: el Puerto de Bilbao, elegido para agilizar la importación de crudo y la exportación de productos refinados. En 1972, la refinería de Muskiz ya estaba operativa, construida inicialmente para producir fueloil para centrales térmicas y así satisfacer la creciente demanda de electricidad. No se trataba solo de construir una refinería; implicaba importantes proyectos de infraestructura, incluido el desarrollo del puerto exterior para dar cabida a grandes petroleros. Durante las décadas de los 70 y 80, Petronor se centró en la expansión, aumentando significativamente su capacidad de destilación e invirtiendo en nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia. Un capítulo importante en la historia de Petronor se produjo cuando la empresa energética española Repsol adquirió una participación mayoritaria, llegando finalmente al 86%. Esta adquisición integró a Petronor en un grupo energético más grande, generando sinergias que fortalecieron su posición en el mercado. Hoy, Petronor es la mayor refinería de España, con Repsol como accionista mayoritario (85,98%) y el banco español Kutxabank como accionista mayoritario (14,02%). Actualmente, la compañía está inmersa en una nueva transformación, invirtiendo fuertemente en descarbonización y producción de hidrógeno renovable, posicionándose como un actor clave en la transición energética.
