La historia no comienza en un bullicioso centro financiero, sino en la España rural de 1933. Un grupo de terratenientes agrícolas, conocidos como la Asociación de Propietarios de Propiedades Rurales de España, creó una mutua de seguros para cubrir a sus trabajadores agrícolas. Este fue el origen de Mapfre, acrónimo de su nombre en español. La trayectoria de la compañía cambió decisivamente en 1955 con el nombramiento de Ignacio Hernando de Larramendi como director general. Ante la inminente quiebra, reorientó el negocio B2B, sentando las bases para el crecimiento futuro. Esto preparó el terreno para la expansión y, en la década de 1970, Mapfre inició su expansión internacional, comenzando con actividades de asistencia y reaseguro en Latinoamérica. En 1983, era la aseguradora líder en España. Un capítulo clave en la historia de Mapfre fue su transformación en 2006. La compañía emprendió un complejo proceso de desmutualización, pasando de ser una mutua propiedad de los asegurados a una sociedad anónima cotizada. Esta iniciativa, pionera en España, facilitó un mayor acceso al capital para la expansión global. Un elemento clave de esta nueva estructura corporativa fue el papel de la Fundación MAPFRE, que se convirtió en el principal accionista, garantizando así la independencia de la compañía a la vez que mantenía sus compromisos sociales. Esta nueva estructura impulsó un mayor crecimiento, incluyendo la importante adquisición en 2008 de The Commerce Group, una aseguradora con sede en Massachusetts. Hoy en día, Mapfre opera en cinco continentes, siendo una aseguradora global que surgió de una mutua especializada que ofrecía una red de seguridad para los trabajadores agrícolas.
