Esta visión personal, unida a su pasión por el diseño y la vida urbana sostenible, sentó las bases de la misión de Closca. La empresa opera en el mercado de bienes de consumo sostenibles, dirigiéndose a habitantes urbanos con estilo que priorizan tanto la estética como la responsabilidad ambiental. El modelo B2B de Closca se centra en el comercio electrónico directo al consumidor, vendiendo sus productos a través de su sitio web oficial y colaboraciones con minoristas como la MoMA Design Store. Los ingresos se generan mediante la venta de sus productos físicos. La empresa también ha participado en varias campañas de financiación colectiva para lanzar nuevos artículos. Una parte importante de su estrategia consiste en crear una comunidad en torno a la sostenibilidad, ejemplificada por iniciativas como la campaña #MyLastPlasticBottle y colaboraciones con marcas globales como Starbucks.
